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Idealización y distancia emocional

Idealización y distancia emocional

Foto del escritor: Psicóloga Mayra Rivas
Psicóloga Mayra Rivas
22 sept
2 min de lectura

Cuando terminas idealizando a alguien que al principio no te gustaba

A veces, una persona no nos atrae al principio. Incluso podemos notar aspectos de su personalidad que no nos convencen o sentir que no es el tipo de pareja que buscamos. Sin embargo, con el tiempo, su atención, su insistencia o la cercanía emocional pueden hacer que nuestra percepción cambie.

Comenzamos a sentirnos importantes para esa persona. Nos acostumbramos a sus mensajes, a su presencia y a la sensación de ser buscados. Poco a poco, lo que inicialmente no nos atraía puede quedar en segundo plano y empezar a construirse una imagen mucho más favorable.

El problema aparece cuando ya no nos relacionamos con la persona real, sino con lo que imaginamos que podría llegar a ser. Resaltamos sus cualidades, justificamos sus contradicciones y minimizamos aquello que antes nos generaba dudas. En ocasiones, no nos enamoramos tanto de quién es, sino de cómo nos hizo sentir durante una etapa: deseados, acompañados o especiales.

Si después esa persona se distancia, puede comenzar una idealización todavía mayor. La ausencia deja espacios que la mente llena con recuerdos selectivos, fantasías y posibilidades. Entonces podemos llegar a extrañar intensamente a alguien que, en un inicio, ni siquiera nos gustaba.

Esto sucede porque no siempre nos vinculamos únicamente desde la atracción. También influyen la necesidad de afecto, la soledad, la validación recibida, el miedo a perder lo que ya habíamos conseguido y la dificultad para aceptar que una expectativa no se cumplió.

Por eso, antes de concluir que esa persona era “el amor de nuestra vida”, conviene preguntarnos:

¿Extraño realmente a la persona o extraño cómo me hacía sentir?

¿Estoy recordando la relación completa o solamente sus mejores momentos?

¿Me enamoré de quien era o de quien esperaba que llegara a ser?

Idealizar no significa que nuestros sentimientos sean falsos. Significa que nuestra mente pudo haber construido una versión incompleta de la otra persona. Sanar implica volver a verla de manera realista: reconocer lo bueno, pero también aquello que desde el principio nos mostraba que quizá no era la relación que verdaderamente necesitábamos.

Psicóloga Mayra Rivas. Citas por mensaje Whatsapp al 8112569960

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